1. Primero el flujo de aire
Prefiere frontales de malla (mesh) en lugar de cristal o paneles cerrados. La regla básica: el aire fresco entra por delante y por abajo, el aire caliente sale por detrás y por arriba.
2. Compatibilidad
- Formato de la placa base: ATX, Micro-ATX o Mini-ITX.
- Longitud de la tarjeta gráfica: las tarjetas actuales pueden superar los 330 mm.
- Altura del disipador y tamaño del radiador, si usas refrigeración líquida.
- Longitud de la fuente.
3. Ventiladores
Una buena caja trae al menos 2–3 ventiladores. Si solo trae uno, añade dos de 120/140 mm en la parte delantera que introduzcan aire.
4. Detalles que marcan la diferencia
- Filtros de polvo extraíbles y lavables.
- Espacio detrás de la placa base para ordenar los cables.
- Puertos USB-C frontales.
- Cristal templado en lugar de acrílico, que se raya.
Resumen: frontal de malla, 3 ventiladores y espacio suficiente para tu tarjeta gráfica. Abrir el comparador →